Oyraborá nace hoy, acaba de llegar de la imprenta y ésta es su foto de familia.
Estoy feliz de ver la luz y el color que desprende desde la cubierta y deseosa de compartirlo con todas las personas que seguís este blog y mis andanzas literarias.

Oyraborá es el nombre de la cueva de la que nació todo lo que existe. Ésa que desde tiempos inmemoriales custodia el pueblo Mandala. Aunque ellos no podrían sobrevivir en el desierto de Anouk Sé si no contasen con la ayuda de las Cuentagotas, ellas las de melena plateada que nacieron de los reflejos de luna en las olas del mar antiguo…

Llaves que abren cuentos

Oyraborá significa: ombligo del mundo, Oyraborá es un nombre redondo para un libro que viene a cerrar un año de números redondos, doses, ceros y seises. Esperemos que su futuro sea también redondo.

Este sábado 17 de diciembre lo contaré en su versión oral en Libertad 8 (otro número redondo). Si quieres escucharlo y también otros cuentos de mis compañeros de Juan Sapón Ataim. ¡vente el próximo sábado a las 19.30 a la calle Libertad número 8!

Los relatos como las personas, tienen raíces y me gustaría dedicar unas líneas a las de éste. La primera versión del cuento se llamó Árbol nube y nació de una propuesta de Juan Jacinto Muñoz Rengel de escribir a partir de fotos que inspiran. Yo elegí una de Chema Madoz ese fabuloso fotógrafo-poeta.

Chema Madoz

A partir de ella escribí la historia de un pueblo que vivía en el desierto y estaba celebrando la fiesta que conmemoraba el nacimiento de un árbol que no tenía hojas sino nubes. Luego el relato fue creciendo y cambiando, creciendo, transformándose, la semilla se hizo brote y el brote árbol.

Recuerdo que mi amiga Matilde Fuentes me dijo que le faltaba un hervor y tenía razón, recuerdo que lo retomé cuando iba a clases de narración oral con Victoria Siedleki y sus comentario sobre el cuento oral también sirvieron para darle más fuerza a algunos elementos.

Por supuesto recuerdo los comentarios, consejos y compañía de mis amigos escritores: Ana, Jesús, Amparo, Amanda, Pilar, Chusa. Ahhh y a Carmen Tortuga que siempre ha confiado en este libro.

Y también el apoyo de quien tenía más cerca en ese momento: Rita.

Así nació un texto terminado y que a fecha de hoy podría seguir corrigiendo…dicen que García Márquez en un viaje en tren desde Madrid a Barcelona le llevaba a un amigo un ejemplar de uno de sus libros, como no tenía otra cosa que leer, se le ocurrió leer su libro. No pudo evitar corregir algunas cosas, al principio a lápiz. Finalmente corrigió tanto que cuando llegó a Barcelona desistió de regalar ese libro. No es que yo quiera compararme con Gabriel García Márquez…pero como Oyraborá tiene algo de realismo mágico, ¿por qué no darle un padrino como García Márquez?

Una vez tuve el texto, hacían falta las ilustraciones y para eso conté con el gran trabajo de Ana Cardona, una amiga que entra y sale de mi vida como el Guadiana. Para ver su energía sólo hay que fijarse en los colores con los que pinta. Así reescribimos el libro de otra manera, porque las pintoras piensan el mundo en profundo, me dí cuenta de que mis imágenes mentales eran planas ¡genial darle otra capa más a este cuento!

Después había que maquetarlo, colocar cada letra y cada ilustración en su sitio, y para ello ¿qué mejor que contar con la paciencia y el buen hacer de Carina Galliano? Hemos estado con correcciones y matices hasta el último momento y ella ahí al pie del cañón. Y eso que tenía el tiempo justo, al perro ladrando y el móvil escacharrado por un lanzamiento de su bebé.

Y para terminar este cuento por supuesto la impresión de la que se ha encargado Tomás Orcoyen de Nemac Comunicación, es bonito reencontrarse con viejos amigos a los que les gusta hacer las cosas bien.

Ahhhh finalmente el parto de Oyraborá se adelantó gracias a la invitación de Mercedes Carrión a contar en Libertad 8, así que gracias a ella también

Yo también tengo raíces, ramas y hojas, todas ellas están en mi corazón, Gracias a mi padre, fan incondicional y a mi madre que siempre me acompaña.

Si he olvidado nombrar a alguien, que sepa que le recuerdo, le quiero y le agradezco.
A ti no te recuerdo porque no hace falta y sí te agradezco cada día.
Estoy algo sentimental…serán las hormonas.

¿Quieres un ejemplar?
Pídemelo a mí y te lo haré llegar de la mejor manera posible.
El precio son 15€
Si te interesa, escribeme a hola@mardelrey.com.