Nace de la memoria de la tierra. Quizá el recuerdo estaba escondido dentro de su semilla aunque al salir a la luz, ésta se permitió improvisar.

Envuelto en hojas y todavía minúsculo, en cuestión de días saldrá desperezándose. Enroscado sobre su espalda cubierta de pelusa espera a que llegue el momento oportuno. Pero, ¿qué será aquello que nazca? No sabemos, dependerá de esa idea que el helecho va formando, está dándole vueltas en su interior: si llueve piensa en que será un enano, de noche sueña con una elfa, en las tardes le viene la imagen de un cachorro verde. El pensamiento vegetal es lento, ya llegará cuando le toque.

Dibujo con parte de las ideas


Ese crecimiento enroscado me recuerda a otra entrada de hace tiempo, dejo aquí el enlace a Espiral vegetal.