Algunas imágenes que impactan, como la de este escaparate, quien lo haya diseñado ha dado en el clavo para atraer la atención de los viandantes. Porque es una muestra en movimiento, muy adaptada para nuestros tiempos modernos, podríamos hablar de un escaparate en flash donde los maniquís aunque estáticos parecen estar transmitiendo que si quisieran, podrían moverse.
En el momento en que lo vi lo tuve claro, era igual que las imágenes de la película Los increíbles.

Los dos hombres podrían ser los que aparecen cubriéndose la cabeza con un paraguas y con actitud amenazante, mientras que las dos mujeres aguardarían en posición de preparación para la batalla.
Está claro que la bata de Wata da mucha fortaleza, tanta que a pesar de los años no ha dejado de estar de moda. En realidad no es cualquier prenda, se trata de uno de los elementos del matriarcado, es como el traje de super mujer de las madres, el uniforme con el que se enfrentan a los retos caseros antes de salir a empezar el día fuera. Otro elemento indispensable del equipo de ama de casa, son los rulos que vendrían a actuar como una especie de casco protector.

Hay gente creativa por naturaleza, capaz de explotar a fondo las posibilidades de un producto, el diseñador del escaparate forma parte de este grupo. Esta persona ha conseguido transmitir que una súper heroína puede ir vestida con bata de wata pero también nos ha traído el modelo masculino con sus características particulares, no hay más que imaginarse a un hombre hecho y derecho: pelos por todo el cuerpo, la bata abierta hasta el tercer botón dejando ver sus pectorales y las piernas al aire únicamente protegidas por dos calcetines cortos.
Creo que la bata de wata sería el atuendo ideal para un portero/a de edificio/a ¡qué mejor uniforme que este tan hogareño! Y está claro que con la actitud de los del escaparate ahuyentarían a todas las malas compañías.