Empezamos con un extracto del diario personal de Etty Hillesum que me he encontrado en otro libro y de paso me ha servido para conocerla, he enlazado en su nombre con la wikipedia para quien tenga curiosidad.
“Esta tarde he contemplado láminas japonesas con Glassner. Me ha impactado una evidencia repentina: así es como yo quisiera escribir.” “Con mucho espacio en torno de unas palabras. Odio el exceso de palabras. No quisiera escribir más que palabras insertadas orgánicamente en un gran silencio y no palabras que están ahí más que para dominar y desgarrar el silencio. En realidad, las palabras deben acentuar el silencio. Como esta lámina con una rama en flor en un ángulo inferior. Unas cuantas pinceladas delicadas -¡pero qué manera de manifestar el más íntimo detalle!- y alrededor, un gran espacio, no un vacío. Digamos mejor un espacio inspirado… Habrá que encontrar una justa dosificación entre los dicho y lo tácito; lo no dicho está más cargado de acción que todas las palabras que podamos tejer juntas… No se trata de un silencio vago e inasible: debe tener unos contornos bien delimitados y una forma propia. De este modo, las palabras no deberían servir más que para dar su forma y sus límites al silencio”
Etty Hillesum
Extracto de su diario personal