El sábado por la noche llegué emocionada a casa del festival de cuentos de Parla que terminó con la actuación de Victoria Siedlecki. Una guinda perfecta para todas las palabras que volaron hasta nuestros oídos esa tarde.

Parla cuenta 2016

Me incorporé al festival poco antes de que empezara la parte de cuentos para adultos en la que yo iba a participar. Cuando alguien de la organización anunció que habían acabado los cuentos familiares, quedaba todavía un grupo de niños sentados justo debajo del escenario que permanecieron allí como los irreductibles galos del poblado de Astérix.

A mí me tocó contar en la transición niños-adultos donde había familias saliendo, niños chillando, gente entrando, niños chillando, gente escuchando, niños chillando, gente atenta, niños chillando, bedeles paseando, niños chillando…

Una experiencia inolvidable. En honor a la organización (quee fue impecable) hay que decir que los micrófonos funcionaban perfectamente y a pesar de los niños chillando, ¿he dicho ya que había niños chillando?, se podía escuchar bastante bien la narración.

Recuerdo un compañero cuentero que proponía hacer crítica del público, igual que los críticos culturales hacen de los espectáculos. Podría ser algo así como: «El pasado sábado 15 de octubre durante el festival Parla Cuenta disfrutamos de un público familiar muy implicado que seguía con atención el desarrollo de cada cuento. Algunos, atrapados por las historias, resistieron hasta el final, dejando a sus hijos correr libremente por todo lo ancho, alto y largo de la casa de Cultura de Parla…»

Parla cuenta 2016 - Mar del Rey

Sí, estoy exagerando, exagerar es una de las formas de hacer humor. En realidad la transición duró una media hora, sobre las nueve el público maduró y los niños desaparecieron. Digamos que el público envejeció. En el escenario se creó ese ambiente de cuento que hace que todos veamos la fogata y la noche y las historias empezaron a bailar con el público.

Pero unos minutos antes, yo subía el escenario para contar La encantadora de voces
, un cuento poético que escribí hace tiempo y he rescatado y transformado en un cuento oral. Está pensado para adultos principalmente porque tiene muchas imágenes y cierta complejidad. En el enlace lo podéis leer aunque es una versión del año 2009 y hoy ha cambiado mucho, el actual, sólo existe en versión oral y en dibujitos.

Parla cuenta 2016 - Mar del Rey

Me sorprendió que durante la narración algunos de los niños permanecieron sentados atentos y escuchando. ¿Qué pasaría por su cabeza en ese momento?

Otros aparte de chillar, corrían de un lado a otro. Yo me consolaba pensando que algo de curiosidad les generaba la historia porque en lugar de correr de lado a lado, lo hacían yendo y viniendo hacia el escenario.

Sí, me va el riesgo, recuerdo que Israel Hergón, que es el narrador/reportero más dicharachero y se dedicó a documentar en tiempo real todo el evento (¡gracias por las fotos!), me decía que había decidido contar otro cuento viendo que todavía había niños por allí. Yo no, yo fui adelante con mi Encantadora de voces, la historia quería salir y yo dejarla flotar.

En mi cuento revelo el secreto de las voces. ellas nos son infieles. En cuanto pueden abandonan nuestro cuerpo para jugar por ejemplo en la megafonía de los aeropuertos (por eso es tan difícil entender lo que dicen), o dentro de la garganta de un adolescente y hacer gallos. Lo que hacen todas ellas es meterse en el cuerpo de otros mientras duermen para convertirse en las narradoras de sus sueños.

El sábado empecé la narración desvelando ese secreto y pedí silencio para que pudiéramos escuchar si había alguna voz perdida que hubiera quedado por ahí jugando. Y sí había muchas, os lo aseguro.
¡Las voces también quisieron disfrutar del festival de cuentos de Parla!

Foto del momento exacto en que desvelo el secreto. Parla cuenta 2016 - Mar del Rey

Con todo, no me arrepiento creo que los cuentos crecen así y los narradores también. Para mí fue un placer participar. Me siento muy agradecida a la organización que ha gestado el festival con tanto cariño.
Y como si fuera una de las hadas madrinas del cuento de la Cenicienta os dejo mi pequeño deseo al lado de la cuna: Deseo que el festival de Parla Cuenta crezca sano y fuerte hasta convertirse en un niño más de Parla, con una voz tan potente como ellos y siga atrayendo a miles de narradoras a participar.

¡Enhorabuena!

Esta foto la he robado del evento en Facebook de Parla Cuenta, lo escribo para que no se entere nadie

Programa que le dedicó Menudo Castillo al Festival Parla Cuenta con Eugenia Manzanera, Ana Titiricuento y Susana Sinpecas: