El lugar en el que hice esta foto no me parece especialmente bonito, no sería de esos puntos de mi ciudad que me traen recuerdos o por los que me gusta pasar, en esa calle suele haber mucho ruído, tráfico y nada que llame especialmente la atención.
Pero la imagen del reflejo me gustó, ver nuestro paseo dominical al revés, como si fuera una diapositiva, esa mezcla extraña entre nosotras paradas en el cruce y las señoras mayores enfrente (todas esperando a la misma señal para ponernos en marcha). Y el semáforo que marca verde y las señoras mayores que cruzan justo por encima de la corbata roja y luego contiúan por la de rayas ¿o era por el paso de cebra? Creo que esa mezcla entre dos mundos fue lo que me llevó a hacer la foto.
Quizá los reflejos nos ayuden a conocer nuestros mundos un poco mejor ¿no os parece?